Como consecuencia de las circunstancias

Columna

Por: Mariano Espinosa Rafful

22 de Diciembre de 2017 a las 08:00

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Mariano ESPINOSA RAFFUL

Siempre hay otros


Los ciclos que alguna pensamos se podrían alargar casi siempre terminan de una manera inesperada, que nos sorprende a todos, pueden durar horas, días, años o tan sólo instantes.

A la gente de a pie le impacta más lo directo, los recovecos son parte de un lastimoso pasado, y hoy antes que ayer y más pronto que mañana, se aprestan para castigar lo que les ha hecho daño, la economía por obvias razones como punta de lanza.

La temática no será otra en las campañas que las recurrentes en la seguridad de las personas y sus bienes, la erradicación de la corrupción no su combate, y lo que más lastima a los seres humanos, la lacerante pobreza de millones de mexicanos.

No hay un callejón con salida a uno de tres, de los aspirantes a suceder a Peña Nieto, que rehúya hablar de estos temas.

Es ahora demasiado pronto, están de moda las ocurrencias, las descalificaciones, el continuismo de la continuidad cual Cantinflas, porque las reformas deben seguir el curso natural de su ruta crítica.

Aplaudidos en la OCDE, modernizados para el crecimiento, con menos petróleo, sin refinerías reconfiguradas, dependemos del mundo exterior para echare andar casi todo, las energías alternativas o verdes están en un lento proceso.

De cara a la Nación es obvio que José Antonio Meade defenderá el modelo económico, pero en materia de seguridad asegura que requerimos mayor arquitectura.

López Obrador va más allá, y pretende volver al modelo de la Secretaria de Seguridad, donde ya no dependa de la Secretaría de Gobernación, y pueda hacerse de un presupuesto propio.

Ricardo Anata anda peleado con su sombra que es la única que lo cobija, los tres suspirantes luchan contra sus propios demonios, no tienen rivales en sus coaliciones, es una precampaña sui generis.

Los públicos son variados, hay de todo como en botica de pueblo, y los grandes o pequeños ausentes deben ser medidos con cautela, esos mueven más que hilos en los partidos grandes, donde la maquinaria responde por tiempos, con recursos, pero también a los afectos.

Muy lejos hoy los priistas de los de Nueva Alianza, fue muy duro el golpe recibido de modernizar la educación, que se acabarán las plazas por herencia, o que podían adquirirse mediante recursos, sin exámenes de admisión o de oposición.

Los Verdes ni tardos ni perezosos no se iban a quedar solos, el registro pende de los votos y el claro ejemplo es el partido del Trabajo, que sobrevive por obra y gracia del INE.

En el panismo no cantan mal las rancheras, los perredistas atrás en todos los actos de Ricardo Anaya, las banderas panistas en primer plano en todos los noticiarios, y mientras tanto Alejandra Barrales puede perder la oportunidad de ser la abanderada de esa rara mescolanza.

De Movimiento Ciudadano para que hablamos, si aún en muchos pueblos siguen bardas pintadas de elecciones pasadas con el partido Convergencia, que mudó de nombre nada más, porque el dueño de la franquicia sigue siendo por los siglos de los siglos Dante Delgado.

Y el gran protector de las causas perdidas desea fervientemente Morelos e Hidalgo, más lo que se acumule, por ello dio entrada al Partido Encuentro Social, y así llegar más pronto al reino que únicamente se aspira, pero no hay para cuando.

Todo es consecuencia de las circunstancias que vivimos, no estamos muy lejos de ver uno de estos tres en un descarrilamiento, el ruido alrededor es letal, y poco a poco merma las esperanzas expuestas de los tres.

EN PRIMERA LÍNEA

Debiera haber una ley que obligue a los cargos de elección popular a terminar sus encargos públicos, con las reelecciones tienen más que suficiente.

Es una pena ajena lo de Nuevo León, un estado que envidiamos en el sureste por el potencial que tiene, pero que no tiene gobernantes a la altura del México del siglo XXI.

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