El ardid de que Meade no prende

Columna

Por: Redacción

26 de Enero de 2018 a las 15:45

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CANELA FINA

Por Rubén Cortés

Es un facilismo esa lectura de las encuestas de que Meade “no prende” porque no sube de la manera que (ni en el más maravilloso de sus sueños) habría subido alguien que hace dos meses no era conocido ni por el 0.5 por ciento de los mexicanos.

La lectura es al revés: Meade es el único candidato que crece. Por eso AMLO y Anaya atacan a quien va en tercer lugar, porque saben que será el primero, a más tardar en abril o mayo. ¿Qué lógica tendría, pues, atacar al tercer lugar?

No tiene mucha ciencia:

1.- Según las encuestas, AMLO ya alcanzó su tope de preferencias y conocimiento, tras dos décadas de campaña. Es conocido por el 97 por ciento de los mexicanos, del total de los cuales lo quiere como presidente el 30 por ciento.

2.- Según las encuestas, en sólo dos meses a Meade ya lo conoce entre el 75 y el 80 por ciento y el 51 por ciento lo quiere como presidente.

Es decir: cuanto más conocido sea Meade, más crecerá el porcentaje de quienes lo querrán como presidente. Mientras AMLO alcanzó su tope, Meade tiene por delante un universo de crecimiento muchísimo más amplio: su reto es que lo conozcan, y tiene cinco meses para eso.

Es sencillo deducir qué ocurrirá pronto: Meade, muy bien posicionado en las mismas encuestas que hoy lo ponen abajo; y AMLO y Anaya, diciendo que están infladas las mismas encuestas de las que se valen hoy para lucirse como punteros.

Empezará el cuento de siempre: encuestas cuchareadas, mafia del poder, prensa vendida… la misma prensa que, según el INE y la UNAM, es a AMLO a quien da la mayor exposición.

El hecho es que Meade va bien, a pesar de que en este momento enfrenta su chamba más fuerte (siendo él un ciudadano casi desconocido y sin militancia): la de convencer a las bases priistas de que lo acepten, y él arroparlas.

Pasada esta etapa, que lo llevó ya a 25 estados, tendrá la tarea más fácil para un candidato ciudadano como él: convencer a la clase media y al centro, que están hartos de escuchar que AMLO es un peligro, Anaya un traidor, que Meade no es del PRI…

Ahí se revelará como un candidato distinto en una escena política percibida como un cochinero de oportunistas que cambian de bando sin pudor. El Meade de su más reciente spot: “Hay más gente buena que mala, tenemos un gran país y si seguimos dividiendo no vamos a avanzar”.

El Meade sin hijos manejando su partido, ni familiares con 300 millones de pesos.

El Meade que aterra a quienes lo atacan… porque va en tercer lugar.

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