Una lápida para la única alma

Columna

Por: Mariano Espinosa Rafful

21 de Diciembre de 2017 a las 00:00

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Mariano ESPINOSA RAFFUL

Siempre hay otros


En las procesiones del silencio, cuando la protesta llega a las calles, o hasta en lo irrisorio de un cuento corto, transitamos las más de las veces en la incertidumbre de lo posible, porque lo deseable es sólo eso, deseo.

En la Ciudad de México, que en los años gobernados por López Obrador todavía era el Distrito Federal, los perredistas con él al frente lograron importantes obras, infraestructura con tecnologías modernas, y un mucho de opacidad en la rendición de cuentas.

Hoy las multas por las cámaras que nos asechan en cada esquina, dejan millones y más millones de pesos mes con mes, la mitad de ellos para la empresa concesionaria, algo así como la basura para Ciudad del Carmen, guardada toda proporción.

La gente que vive al día no tiene tiempo para andar del tingo al tango, menos en las redes sociales, andan como se dice coloquialmente, persiguiendo la chuleta.

Los programas sociales son un alivio para las familias de muchos miembros, los adultos mayores se apoyan para las medicinas que deben suministrar vía recetas.

No todo es mil solo hojuelas, la vida de repente nos presenta retos a los cuales no estábamos preparados para enfrentar, una enfermedad, una amenaza inminente, un accidente, quedarnos en el limbo sin un ingreso fijo, fatalidades del destino que construimos nosotros mismos.

Bien dicen que López Obrador no será la solución a nuestros males, ni acabará con la insana corrupción, esa que lacera a nuestra sociedad, y toca hasta a las almas más puras, que están a la espera de la mejor lápida quizá.

Los partidos políticos sufren una gran transformación de cara a una sociedad silenciosa hasta cierto grado, sumida en un triste abandono de los problemas cotidianos, las calles se reparan al tiempo que los presupuestos alcancen, las luminarias y la limpieza también es parte de ese todo.

Abundan ahora los honrados en las candidaturas independientes, y los otros mudan de partido, de coalición, de frente, y nos confunden más porque no hay un compromiso ante el pueblo en su conjunto.

Ya sabemos que el petróleo se agota, las gasolinas se han liberado los precios y se ha dado apertura a la iniciativa privada para ley de la oferta y la demanda en su venta al público, la escalada de precios se espera violenta en enero próximo.

López Obrador sigue punteando todas las encuestas, pero no es él la solución a los males de México, el gabinete no es el que tendrá de ganar la presidencia, hay bateadores emergentes esperando turno, que por ahora prefirieron ver los toros desde la barrera.

Todos convocan a la esperanza, esa que no estará más con nosotros ni con ellos, se la han acabado de raíz, la han desgastado, es increíble el pobre vocabulario, repetitivo y hasta predecible, no hay nada nuevo bajo el sol de este país que poco espera de quienes vayan a gobernarlo a partir del 1 de diciembre de 2018.

Los otros dos siguen el curso natural de las precampañas, no hay obras por continuar, aunque el tabasqueño quiere frenara la construcción del aeropuerto internacional que se construye en el Estado de México, y que está dejando una derrama importante de capitales y cientos de empleos.

Estamos muy cortos de lo que pueda sucederse, hasta un catarrito de Donald Trump se nos está volviendo pulmonía, alcanzando casi los 20 pesos por un dólar, sin olvidar que hace algunos ayeres le suprimieron ceros a nuestra moneda.

El convencimiento no llega por osmosis, la clara muestra de nuestra realidad nos ubica en un lugar único, desde donde observamos esa otra procesión, de los que se rasgan las vestiduras por aspirantes que ni conocen, ni mucho menos conocerán, pero que cumplen el ritual de asumirse como puritanos del cuento corto por narrar.

EN PRIMERA LÍNEA

Argentina está atravesando una dura crisis, reformas que le pegan a la clase trabajadora, Honduras impugna la elección presidencial.

El frío invierno nos traerá más malas que buenas a este México de cientos de historias crueles, donde han asesinado a un periodista más en el estado de Veracruz, lo cual es una pésima señal por todo lo que vivimos a diario.

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