Campeche, se desmorona el Frente Ciudadano

Columna

Por: Mariano Espinosa Rafful

21 de Noviembre de 2017 a las 00:00

Mariano ESPINOSA RAFFUL

Siempre hay otros


Distribuir lo que le corresponda al PRD, eso queremos, todo en proporción, no podemos pedir cosas que en relación a la cantidad de votos que han tenido los partidos se pueda exigir tanto.

Palabras más, palabras menos del Síndico de Hacienda del ayuntamiento de Carmen, y Secretario General del PAN en Campeche, un José del Carmen Gómez Quej echado para adelante, sin el menor pudor político declara.

Ya en días pasados Yolanda Valladares había metido ruido en exceso, por la reunión sostenida en sus terrenos, quedando en desventaja los dos partidos de izquierda que integran una coalición de tres partidos para allegarse el poder presidencial en México.

No hay cambios ni recambios en el panismo a la campechana, están muy lejos de quitarse los mismos estigmas de los que acusan al priismo nacional.

Y ahora la arrebatinga está a todo lo que da, porque se pueden ganar posiciones importantes en municipios claves en el 2018, pero lejos de la máxima aspiración de Ricardo Anaya.

No hay que olvidar que en las elecciones de 2015 no eran malos los que contendieron en las urnas por el priismo, se perdieron alcaldías por los negativos que arrastra el gobierno federal, les nombran votos de castigo.

Ahora después de poco más de dos años, algunos gobiernos municipales muestras las mismas debilidades de sus antecesores, opacidad en las cuentas públicas, nula rendición de cuentas, y hasta hartazgo en algunos casos por parte de la ciudadanía.

En el cabildo carmelita los panistas no han sido capaces de hacer fuerza y exigir lo que en lo individual les reditúa reflectores mediáticos, hasta ahí.

En una elección de tercios se tienen amplias posibilidades de ganar, sumando a los indecisos, y sobre todo ofertando realismo, no más espejismos al final de un desierto en ancas.

Gómez Quej está muy lejos de ser ese eficiente servidor público de las tres administraciones panistas de 2000 al 2009, como Síndico de Hacienda ha podido hacer muy poco, porque no forma parte del grupo gobernante.

Las divisiones al interior del panismo carmelita les pueden acarrear una clara derrota en 2018, se nota que el poder es lo que cuenta, no la gente que requiere mejores servicios públicos y mayor atención para lograr esa salida urgente de la recesión económica en que se ha caído.

Escuchar declaraciones que pueden romper todo punto de negociación con Abraham Bagdadi o Víctor Améndola, el primero con un liderazgo de muchos años en el PRD de Campeche, y el segundo recién llegado a la dirigencia estatal, con una doble carga de intereses que superan el esfuerzo de los que se creen pueden incluirse en la lista con los panistas.

Las candidaturas de Palizada y Calakmul pueden resultar muy poco, si tomamos en cuenta que se debe sumar, multiplicar, no crear vacios de poder, con ex que han salido muy mal parados en administraciones pasadas.

Yolanda Valladares se la debe pensar más de dos veces, a la distancia se observa divisionismo, y Ricardo Anaya está a punto de dejar la presidencia nacional del PAN, lo cual creará un sisma dentro del partido, que puede traer de vuelta a los radicales que están al asecho del poder político en cualquier momento.

Nada está totalmente escrito, el Frente de Campeche pende de un hilo muy delgado, quizá un poco más que el que con ajugas sostiene Alejandra Barrales en contra de Miguel Ángel Mancera, quien pide a gritos que sea democrática la elección del candidato del Frente.

José del Carmen Gómez Quej es un talento desperdiciado en los números y la transparencia de los recursos ejercidos por los ex alcaldes panistas, pero de ahí a que lo consideremos un político está en chino y a años luz de lograrlo, porque para serlo al menos hay que parecerlo.

EN PRIMERA LÍNEA

No hay mayor prisa para el destape priista, los más ya aseguran que será el lunes 27 de noviembre, mientras tanto López Obrador y Peña Nieto miran los toros desde la barrera.

Total, para los que aspiran al Congreso de la Unión y están en activo como servidores públicos, tienen para cobrar hasta la segunda quincena de febrero de 2018.

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