Carmen, las preguntas y las respuestas

Columna

Por: Mariano Espinosa Rafful

18 de Febrero de 2016 a las 06:51

Mariano ESPINOSA RAFFUL

Siempre hay otros

Carmen, las preguntas y las respuestas

Una parte importante de la comunidad de Carmen se cuestiona hoy hacia donde vamos, después de las notables diferencias al interior de la fracción panista en el Cabildo, sobre todo en la más reciente sesión extraordinaria.

De aquí hasta el día último de este mes, 29 por cierto, tiene un día más el alcalde Pablo Gutiérrez Lazarus, para recomponer el camino, no enderezar la suerte de dar vueltas a la misma cuadra.

Porque se viene una obligatoria sesión ordinaria, esa que cada mes debe realizarse, y donde puede marcar el rumbo verdadero de la ficción política de su actual desgobierno.

Las voces conservadoramente nos pueden dar opiniones diferentes, otras encontradas en sentido contrario, no es un novato, ya había ocupado la responsabilidad de la presidencia del PAN en Carmen.

Había sido candidato a la diputación local, de uno de los distritos más habitados de la geografía carmelita, y sucumbió por escaso margen de votos, en el recuento de los daños ya escritos más de una vez aquí mismo.

Sin oposición política que le critique, sin maquillar las acciones de los inicios de pintura y barrido, se tenía una impresión positiva de su accionar, no se visualizaba lo que hoy se está viviendo.

El hilo se reventó por donde menos se esperaba, en la defensa a ultranza de la ilegalidad, por mantener en la dirección de la seguridad a un funcionario sujeto a proceso penal en la Ciudad de México, Guillermo Zayas González es el detonante de la crisis inicial.

Y así le nombramos porque se han seguido, en el interés personal de no solventar este primer escollo, señalado por los regidores y síndico priista puntualmente, cuando solo era una propuesta, los azules en el cabildo apoyaron con todo a Pablo Gutiérrez, su alcalde.

Hasta ahí íbamos bien, o suponíamos que todo iba a ser parte de una travesía sin fuertes vientos que desviaran la embarcación de buen abrigo.

Pero los frentes fríos quizá marearon a los tripulantes y parte de los guías espirituales, porque vaya que han dejado entrar agua, y más de un ahogado se ve a la distancia.

El primero en caer fue la percepción de gobernabilidad, al cesar de manera inmediata a servidores públicos, dependientes de Protección Civil, más los dados de baja de una abultada nómina, es verdad, pero que algunos de ellos desempeñaban funciones para las cuales fueron capacitados de manera especial.

Como el responsable de los controles de la fuente danzarina, a la cual si le ha llegado el agua a tal grado de volverla inoperante hoy.

Han ido de un lado a otro las preguntas, y las respuestas pueda que sigan en el aire, por falta de diálogo, por insuficiencia de paciencia, o hasta podremos equivocarnos, y estar ante un caso de interés solo de un espacio en un tiempo.

Que sea lo primero que se acepte como parte de un trabajo es hasta cierto punto válido, un sueldo producto del esfuerzo de los pagos de impuestos, de donde debe responderse por igual, no solo por humores y estados de ánimo; sino en todo momento.

No vamos a echarle más leña a un fuego que seguirá ardiendo hasta el 29 de febrero, donde seguramente pasarán las horas para lograr sentar al diálogo a los rijosos azules vestidos de blanco, una bandera en la legalidad, en el respeto a los valores humanos, al sentido común.

Y no es seguir buscando culpables donde no los hay, ceder y estar de acuerdo que los alborotos vienen de otra parte, es como ver el cielo rojo y decir que no va a amanecer.

Y eso que no hemos entrado a los meses donde se tendrán que solventar las verdaderas necesidades de la población, la próxima temporada de ciclones y huracanes, las inundaciones de las zonas bajas de la Isla, los problemas por el brote de algún otro virus, y lo que pueda ofrecerse, responsabilidad municipal al 100 por ciento.

No está preparada la población para todo ello, o no sabemos por donde saltará la liebre, no existe más el cargo de coordinador de directores, creado ex profeso para Juan Carlos Del Río, para eso, coordinar trabajos al interior del ayuntamiento.

Hay quien desempeña hoy ese papel preponderante, una especie de látigo señalan algunos funcionarios, quienes prefieren guardarse en el anonimato ante represalias.

Se nos puede criticar la defensa que hicimos de Néstor Solana Ramos, pero quien acusa debe probar, y no se probo absolutamente nada de las afirmaciones a la prensa en su momento, por una funcionaria menor en un mercado. Lo que no pueden asegurar es que no tengamos la razón, porque no hubo denuncia.

En el caso de la Secretaria del Ayuntamiento hay acusaciones de los propios regidores panistas, por el mal trato, la falta de atención, lo déspota y prepotente del accionar de Diana Méndez Graniel, a quien no sabemos que destino le depare el 2016.

Y también, dependiente de ella, está la coordinadora de gobernación, que recibe indicaciones precisas de la arriba descrita, y es una copia fiel de su jefa inmediata.

Lo que sucedió en la pasada fiesta carnavalesca no tenemos la menor duda que no lo sabremos nunca, es parte de ese embrujo seductor de ocultar lo que está a la vista.

De que se puede recomponer el camino es un hecho irrefutable, cuando deje el alcalde de escuchar a la derecha y a la izquierda en el mismo sentido, y salga del encapsulamiento donde hoy lo han situado Juan Mendoza Vior y Diana Méndez Graniel, porque son los que se ven; esperemos que no exista una salvedad que mueva esos hilos.

Yolanda Valladares es una mujer inteligente, que ha sabido darle continuidad a un proyecto, sus candidatos ganaron posiciones importantes, así lo hemos constatado, falta ver que tanto de lo ganado se va a perder en el 2018, ante la inoperancia de los que llegan a aprender, pero que no desean escuchar.

Las elecciones municipales será un detonante, pero antes habrá que ver hasta donde aguanta la liga que está estirando el actual dirigente municipal y vicepresidente de Carmen. Comentarios y Sugerencias esmar1010@hotmail.com

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