Dicen las malas lenguas

Columna

Por: Mariano Espinosa Rafful

23 de Noviembre de 2017 a las 00:00

Mariano ESPINOSA RAFFUL

Siempre hay otros


Las señales van dando pie a las especulaciones, entre ellas el descarrilamiento del Frente, y los de enfrente apuestan a destapar al tapado hasta ver caída esa alianza de oropel.

No hay mucha tela de donde cortar para los priistas, o es José Antonio Meade el candidato de su partido, visto como un aspirante ciudadano con amplios conocimientos donde no debemos de adolecer de nada, la economía; o no habrá competencia hacia el exterior.

Seis a la mesa de comensales, testigos de que uno de ellos es el único que podría ser, todos varones, ninguna mujer, Ivonne Ortega excluida por rebelde, las formas sí le importan al presidente Peña Nieto, hasta el último momento cuando tenga que tomar decisiones en su administración.

Sabedores que habiendo humo blanco en el reducto rojo, no se dará paso a más luz verde a los que impugnaron al dedo, hicieron foros, hablaron de democratizar a un partido electrocutado hoy en los tiempos recientes.

El Frente ciudadano se cae a pedazos, en los Estados no logra acuerdos, y Alejandra Barrales y Ricardo Anaya dejando sus partidos en las dirigencias, se harán nada sus candidaturas, se impugnarán porque serán producto de acuerdos de facto entre tres y sólo entre tres.

Ni Moreno Valle, el ex gobernador poblano con su libro bajo el brazo, ni mucho menos Margarita Zavala, lograron parar las locuras de quien se apropió de las siglas panistas, y buscando además a una izquierda que le hace falta hoy.

Los priistas miran la competencia política electoral, no hay la menor duda que en el terreno de los hechos son mucho más que encuestas o tendencias, pero se requiere urgentemente relevar a Enrique Ochoa Reza, sus incoherencias rayan en el cinismo, y los duros tricolores se las cobran tarde que temprano en las urnas.

De algún estado puede llegar quien pueda hacerle frente a la ruda campaña del próximo año para los priistas, con más ojos en todo, con más normas por cumplir, y con el pendiente de nueve días descontado de Coahuila en los tribunales electorales aún.

La recomposición en el gabinete legal y ampliado del presidente también mandará señales a los mercados financieros, hemos sido bien calificados, no se trata de caer como Venezuela y dejemos de pagar intereses, Estados Unidos no nos rescataría nunca con Donald Trump en la Casa Blanca.

Controlada la inflación por el momento, otra señal según las buenas lenguas de que será Pepe Meade el abanderado priista a los pinos, no va al Banco de México, ahí uno de los vicepresidentes subirá a terminar el periodo para el que fue electo Agustín Carstens.

Liderazgo económico desde el sexenio pasado, por cierto panista, un raro caso de un servidor público ejemplo de probada honestidad, y continuidad tras sexenal, que no continuismo.

Poco ruido ha hecho el pírrico incremento al salario que sigue siendo mínimo para millones de asalariados en México, con demasiadas sillas vacías en el anuncio oficial, faltando el confirmado Miguel Ángel Mancera, parte del complot para destruir el Frente ciudadano,

No hay peor desgaste político que el que ha acompañado al delfín de los pinos, porque no va al Banco, y mucho menos se entiende lo que será el golpeteo de resultar al final del camino Nuño o De la Madrid por decir lo poco.

Demasiadas aristas al cuarto para las siete, no hay salidas de emergencia ante una crisis política al interior del partido, la dedicatoria de la apertura de los candados sólo se realizó para darle entrada a dos servidores públicos en funciones en la actual administración, uno será candidato y el otro coordinador de esa campaña político electoral en el 2018.

Nada se le parece a otro escenario, no es ni 2006 ni 2012, será un año donde la elección sea una ruda competencia entre al menos siete actores, seis hombres y una mujer, los dardos están en el aire y estamos a menos de una quincena de conocer quién será el abanderado tricolor de Peña Nieto y luego de los priistas del país.

Las aguas después de los sismos del pasado mes de septiembre están tomando sus niveles de desintoxicación, la economía se robusteció al interior con un buen fin donde quienes compraron ganaron y quienes vendieron ganaron más.

Es tiempo de no descifrar el último escenario, sino a partir de las definiciones políticas del presidente Peña Nieto, iniciar el largo y laborioso camino a la competición juliana.

EN PRIMERA LÍNEA

Las hay y los hay de todo tipo de aspirantes a un cargo de elección popular, los inexpertos, los desesperados, los ingenuos y hasta los que se balconean a sí mismos.

No son tiempos para el desorden y las autocomplacencias, sino para el trabajo a favor del pueblo agotado de tanto engaño y simulación. Por lo tanto a darle que se hace de noche.

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