El reto del México de hoy

Columna

Por: Mariano Espinosa Rafful

1 de Diciembre de 2017 a las 00:00

Mariano ESPINOSA RAFFUL

Siempre hay otros


Partiendo de la base sólida que nadie construye futuro, porque nos hemos acostumbrado a vivir el día a día, con sus aristas por supuesto de acuerdo a cada individuo, debemos concederle al presente el beneficio de la duda.

Para creer en algo simplemente con transparentar su utilidad, refiriéndonos a una cosa u objeto tangible, por lo que se refiere a una política pública, los hechos hablan más que las mismas palabras, aunque se repitan infinidad de veces.

Los números no mienten y nos ponen hoy contra la pared, el partido auto nombrado de las mayorías, tuvo la necesidad de asistirse de un ciudadano para su aspiración presidencial válida.

No debemos descalificar de entrada a quien por méritos propios, más fortalezas que debilidades, más respuestas que dudas, más experiencia laboral y académica que los otros, está hoy en boca de miles de mexicanos de a pie.

Ayer escribíamos en este mismo espacio, que la esperanza se ha desgastado hasta convertirla en un objeto inservible, no le creemos a quien nos quiera vender la idea, la sola idea que mañana estaremos mejor que hoy.

Porque quienes nos vamos haciendo mayores hemos visto durante más de cuatro décadas el mismo México, de sobresaltos económicos, de recortes presupuestales, de aumentos a todo tipo de productos de la canasta básica, de echarle la culpa al exterior, y sobre todo de no tener capacidad de reacción ante lo inevitable, que nos desnuden en público con nuestras estruendosa realidad.

Nos bastarían simples ejemplos, pero queremos ir más allá, en ese retrato hablado de un par de días únicos en la vida de un ciudadano que se transforma en político sin partido, pero que enarbolará los fundamentos de un instituto político que arranca con muchos negativos una ruta crítica hacia el poder presidencial.

El morbo es parte de la función a escenificarse, tan difícil como necesaria la mea culpa, porque vaya que con dos centímetros de frente, no hubo desconocimiento de los temas que alborotan el entorno del futuro candidato priista.

Y también habrá respuestas, porque su inteligencia se pondrá a prueba de los que tengan la oportunidad de entrevistarlo sin enviar previamente las preguntas, y porque además el gigante petrolero se hizo chiquito en muy pocos años.

No tenemos la menor duda que estamos ante algo insólito, y las reacciones no se han hecho esperar, las redes sociales están hasta la coronilla de todo y de nada a la vez, los memes son ocurrencias, pero faltan los cuestionamientos, de frente, de cara a un México que despertó y se ha encontrado tan confundido como hace treinta años.

Presumimos que tenemos todo y no avanzamos en el entorno mundial, nos amedrenta un loco norteamericano que dizque gobierna un país también corrupto, y de eso escribiré la próxima semana.

Nadie puede repartir culpas, sin antes hacer un minucioso análisis de si mismo, somos todos culpables en menor o mayor medida, porque no hemos sido capaces de crear las condiciones donde nos desarrollemos a pesar de los malos gobiernos que afirmamos con total ligereza tener.

Vaya paquete que le ha tocado a los mexicanos de hoy vivir, cuesta arriba hasta junio si bien nos va, todo o casi todo lejos de nuestro primer intento, y luego la mediocridad de echarle la culpa de todo al gobierno.

Tenemos que mirar a los miles de jóvenes que salen adelante, que son exitosos con profesiones que van de acuerdo a sus valores, a sus aspiraciones, aquellos que no son conformistas, esos deben ser nuestros ejemplos.

La política es una pequeña parte del todo de lo que nos rodea, enfrentar los retos del México de hoy nos llevará a una vida de conquistas, de mejores estadios en esa rutina que no alcanza para pronunciarnos con total libertad.

EN PRIMERA LÍNEA

Cada quien es libre de llevar agua a su molino político como la razón le indique, pero también la razón se equivoca cuando se debiera gobernar para todos.

Los retenes si bien son cuestionados en Ciudad del Carmen, son parte de una necesidad que se ha creado por los altos índices no contenidos de la delincuencia que provoca inseguridad.

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