Muchos admiradores y algún detractor

Columna

Por: Mariano Espinosa Rafful

20 de Noviembre de 2017 a las 00:00

Mariano ESPINOSA RAFFUL

Siempre hay otros


No hay que hablar mal del camello si queremos aceptar una excelente oferta por él, y tratándose de la jirafa del zoológico de Ciudad del Carmen, según las últimas referencias de ayer domingo desde la isla, ésta se ha suicidado.

Era insoportable el habitad donde la tenían, unos días no comía, los otros tampoco, un servidor público inexperto se encarga ahora de pedir auxilio en las redes sociales, para que no le vayan a fincar responsabilidades.

Los leones viven en jaulas que se ubican en la calle de la amargura, desnutridos, les va peor que en el circo, que sólo el látigo los enseñaba a portarse bien.

Será que en el pueblo no hay veterinarios con sentido de solidaridad con los animales del zoológico, y puedan ser convocados a hacer labor los fines de semana, o unas cuantas horas entresemana.

Puede más la soberbia de quienes se supone deben alumbrar el Carmen, y se atreven a quitar los reflectores de las calles que hoy son bocas de lobo, ya que hablamos de animales.

Pareciera que se pierde el piso y la sensibilidad al ocupar un encargo público municipal, que en el mejor de los casos sólo tiene una duración de tres años, o lo que es lo mismo, 1,095 días con todo y sus noches de embriaguez política, porque vaya que se sueña despierto.

Hay que prepararnos para un peor escenario en el 2018, la competencia será de tercios, con un aspirante del Frente que vaya que ha picado piedra, el priista que deja el confort de la Cámara de Senadores, para aterrizar en un proyecto anhelado desde que ganó en las urnas la diputación local, a quien nadie le ha regalado nada, todo es producto de un esfuerzo, y además de la originalidad de sus iniciativas.

Más el ex priista que ahora quiere o intenta convencer a los morenos que ya en sus filas se es otro y es mentira, nadie cambia después de los 30 años, todos somos parte de ese mismo embrujo seductor de engañar con la mentira.

Y es que así como está el zoológico podemos encontrarnos con los pendientes ancestrales de una Isla que no debió ser habitada por seres humanos, nos la hemos acabado en un dos por tres.

Le agregamos deuda a la deuda trienio tras trienio, no hay imaginación, menos planeación, sólo discurso para convencer al desempleado que acompaña las campañas políticas, y que no se toma en serio que son quizá en el mejor de los casos sólo tres años, y después vuelta al desempleo.

Porque aunque se llegue del mismo partido, los despidos injustificados son el pan de los panistas y las pesadillas de los priistas.

De MORENA ahora huérfanos, por la partida de Layda Sansores para buscar ganar la delegación Álvaro Obregón en la Ciudad de México, sabemos de antemano porque lo que se ve también se juzga, llegan e inmediatamente se suman a los reductos donde pueden ser apoyados en sus negocios de beneficios personalísimos.

Pobres animales los del zoológico, pobres calles a oscuras, pobres quienes creen que logran atraparnos con lo mínimo, y no saben que el deber de la responsabilidad política conlleva una serie de compromisos más allá de la palabra empeñada con el ganador.

A Pablo Gutiérrez Lazarus le ha tocado encomendarse a esa dudosa moral que aconseja a su favor, pero en su contra en los hechos.

No quietarse a Diana Méndez Graniel del zapato, ha sido una piedra enorme que lo puede llevar a esos callejones que hoy se han abandonado.

Veremos si logran llegar hasta el final de los mil días, o buscarán otras oportunidades en otros partidos. Falta menos.

EN PRIMERA LÍNEA

Yolanda Valladares Valle y su ambición desmedida pueden descarrilar la alianza con el PRD en Campeche, donde Carmen no debe ser moneda de cambio.

El PRD tiene amplias posibilidades de tener candidatos confiables, preparados, que por sí solos garantizan sumar votos. La repartición debe ser equitativa, se va engolosinar con tanto de todo la Jefa Yola.

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