Oportunidades, romper el círculo

Columna

Por: Mariano Espinosa Rafful

29 de Noviembre de 2017 a las 00:00

Mariano ESPINOSA RAFFUL

Siempre hay otros


En la dosificación de lo que no libera armonía, mucho menos resulta saludable ante tanta basura, vamos a ser más selectivos en los contactos que navegan en las redes sociales, la inmensa mayoría de ellas y ellos mudos observantes del incansable alboroto de casi todo.

Ha dado inicio la otra batalla, esa que se mide poco en el impacto de lo que se publica, los estruendos cercanos a la ociosidad de las conciencias inútiles, y la justificación imperfecta, estamos ahí por el galopante desempleo.

Bien dicen que quien acusa debe probarlo, la presunción de inocencia ya habita en nuestras leyes, y son liberados quienes cometen delitos graves, lo cual hace complicado el panorama actual.

Se ha dejado de hablar de los Duartes, de Borge, de las elecciones en el Estado de México y Coahuila, y el Frente poco a poco se va desmoronando como castillo de arena en un mar revuelto y violento.

La paternidad de tal Frente tiene hoy un reclamo con nombre y apellido, es el del Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, quien se dice protagonista de ese engendró que no ha salido a flote, ni saldrá.

En algunos de los estados del país como Campeche el PRD se está desmarcando, según ellos en el peor de los escenarios les corresponde el 40% de la repartición de lugares en la boleta electoral en los once municipios.

Duras y rudas declaraciones en contra de Yolanda Valladares, y así como está en la estatal, no es un asunto menor que en lo nacional Ricardo Anaya va restando y haciéndose chiquito ante lo que hoy vemos en el escenario alterno.

Son las redes sociales un gran termómetro hasta cierto punto, dan puntos de referencia, ubican a los huérfanos del futuro cercano, y hacen de la pasarela un sinfín de historias sin ton ni son.

Antes quizá despreciábamos momentos que se retrataban como inolvidables, ahora somos partícipes de una gran red de comentarios, pronunciamientos, verdades de lo que es el México de hoy, sin ataduras ni falsos atavismos, ni midiendo los terrenos áridos de la fatalidad.

Los exilios nos dejan eso, fortaleza para emprender otros vuelos, en circunstancias muy distintas, con capacidad de acción, pero sobre todo de reacción inmediata, todavía nos sonrojamos ante la eventual salida de emergencia cerrada.

Somos parte de una generación que le apuesta a seguir caminando, continuar lo que nos enseñaron, no dejar nunca, ni un solo minuto de pensar en el éxito individual que se suma al colectivo, en una sociedad que critica infinidad de veces sin el menor pudor.

La política es parte fundamental de nuestra formación desde los 15 años, y en las mejores lecciones estuvieron los libros, los viajes y las grandes muestras de calidez y calidad de vida de un par de seres extraordinarios.

Escribir es un placer inmenso, a todas horas, coincidiendo con los escritores latinoamericanos que acudieron el domingo pasado a la FIL de Guadalajara, para escribir hay que ser un lector voraz.

Nunca antes como ahora las horas se hacen añicos, los segundos son indestructibles, requerimos más horas en las noches donde se disfruta el insomnio, no con café, sino con una exquisita agua de horchata para recordar por quien soy, mi padre.

Ser agradecidos en la vida no es una cualidad, debe ser una constante de vida, no todos estamos para apaciguar el presente bello en todo, y les leo a quienes me leen, y les doy mi opinión a quienes aquí en las redes participan, eso es corresponsabilidad.

Gracias por el acompañamiento de los últimos años aquí, seguiremos mientras la razón y el tiempo nos lo permitan, y la vida siga siendo nombrada por su nombre propio.

EN PRIMERA LÍNEA

Nunca y siempre he asegurado en este espacio que se me complican, son palabras que comprometen de más.

Pero hoy puedo afirmar que ha llegado el día donde puedo pronunciarme con la razón al afirmar, que valió la pena esperar para estar completamente satisfecho con la vida misma.

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