Entre la miseria de los demás, la provocación y el consuelo

En la opinión de

Por: Mariano Espinosa Rafful

3 de Enero de 2020 a las 00:00

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Mariano ESPINOSA RAFFUL

Siempre hay otros


Debe ser una regla general que los solitarios no simpaticemos.

Mario Benedetti

Los cambios siempre serán más que necesarios, suficientes; para ese aprendizaje diario, que por supuesto persigue metas intermedias y finales, en los sentidos personales y profesionales de la vida rutinaria.

Cada inicio de un año es como el arranque de una nueva carrera casi contra el tiempo, ese que transcurre inexorablemente, y donde la mayoría batallamos para no caer en desencuentros, nimiedades y probablemente hasta ridículos desperdicios.

Debemos retarnos a nosotros mismos, nadie debe ser más exigente desde afuera, que quienes procuramos alcanzar la inagotable excelencia, así no acumulamos kilómetros de camino, sino de esa sustancia para enriquecer cada espacio de atención.

La fortuna es tan sólo contra con la salud para el esfuerzo diario, la confianza en lo que realizamos, pero además la unidad que procuramos, nada sucede por casualidad, avasallamos cuando somos perseverantes, y logramos lo que pocos; quietud.

Han sido meses, los últimos del año que vamos dejando poco a poco, un abanico multicolor de experiencias en muchísimos temas, enriquecedores, donde Alemania y representantes de ese país en una fundación, nos enseñan que no hay edad para continuar enseñándole al mundo sus experiencias, y además casi de forma gratuita.

Acompañamos una serie de eventos donde prevaleció la armonía y el diálogo, desde el sindicalismo que va a luchar por sus inquietudes, hasta la culminación de sueños en una tarde mágica escuchando al coro de las niñas y niños del teletón.

Magia es saber hacer con el tiempo más de todo, magia es dimensionar sin falsos triunfalismos, hasta donde somos capaces de llegar, acompañados del conocimiento, porque la sabiduría no aterriza en pistas solitarias, sino convoca a un majestuoso reencuentro sin la vanidad de los tiempos idos.

Programas en la era de las redes sociales, donde aportamos puntos de vista con total libertad de expresión como en estos espacios, solidaridad con quien perdimos, y mucha paciencia para lo que viene, porque siempre será un reto hacer la contra a quienes de ahora afirman el cataclismo político en Campeche.

El mundo es generoso, la vida es un enorme mosaico de oportunidades, que nunca vamos a esperar que toquen a la puerta, o nos llamen por la ventana de un pueblo a punto de sucumbir, porque el bailongo es su principal distractor, ahí donde los problemas concurren, y las ideas discurren, ahí donde siguen siendo las mismas horas del siglo pasado, en el abandono de los que menos tienen.

Y no vamos a claudicar en la crítica con el sustento de la independencia de pensamiento y acción, en este nuevo y maravilloso año que estamos viendo, con todas las luces posibles, sin distractores, seguramente de altibajos como algunas veces ya lo hemos vivido, pero nada extraordinario, nada que no se pueda contra, escribir, decir, quizá hasta en voz baja, para cumplir el ritual de ese escaparate en la perversidad de la intención con la reacción en tiempos mejor compartidos.

Nada es suficiente cuando la pobreza habita el alma, y seguiremos insistiendo en aquellas y aquellos perversos, que se muestran al obsequiar un bastón o una despensa, para salir a cuadro y vean que hacen algo, cuando es más de lo mismo, y sus fines son vanidad y poder, sobre todo los que persiguen estar en la próxima boleta electoral y desde donde hoy habitan, lanzan voladores pero nunca recogen las varas.

Es un mes de pocos ánimos y muchos pagos, los impuestos de donde no podemos desmarcarnos, año con año, y las actualizaciones, que no son otra cosa que incrementos, pero ahí vamos, iremos dándole forma a cada tema, en ésta aportación que el 31 de agosto cumplirá sus primeros quince años de insospechada travesía sin muchas tormentas y sí un sinfín de desvaríos.

EN PRIMERA LÍNEA

Y los zapatistas vuelven a la carga, no como en 1994; sin liderazgos de peso, pero con la finalidad de frenar la mayor obra de infraestructura del sexenio morenista.

Un tren maya que tendrá resistencias, pero que más allá de sus detractores, será muy importante solventar todas las dudas, y darle certidumbre a un proyecto de vanguardia.

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