No entrar en pánico

En la opinión de

Por: Mariano Espinosa Rafful

11 de Diciembre de 2019 a las 00:00

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Mariano ESPINOSA RAFFUL

Siempre hay otros

Para mí, la felicidad es aburrirme en compañía de mí mismo.

Emil Cioran

En las andanzas de la vida hay frases, vivencias, pero sobre todo imágenes que se nos quedan tatuadas en la memoria, hasta en la conciencia del ser, esa que habita en todos los espacios posibles, y que distingue el verano del invierno; así como los lunes de los sábados, también alucina por el gusto de cruzarnos en la vida de otras personas.

Diciembre es un mes donde nunca dejamos de sorprendernos, aun con los negativos de perder amigos en ese camino de fatalidades, donde las enfermedades se incrustan, en la mayoría de los casos porque nos abandonamos, ya sea por el trabajo fecundo y creador de otros espacios, o la familia, piedra angular de nuestros equilibrios.

Ultimo mes del año, donde en algunos nos llega e invade la nostalgia por todo lo aprendido, vivencias que sin lugar a duda nos dejan enseñanzas, sumatorias en la multiplicación de solidaridad, porque más allá del andar pausado que llega con más años a cuestas, están las salvedades, las risas y sonrisas de las cosechas de los hijos, del nieto en el gusto por la música, herencia de familia.

Vamos a darle paso al primer recuento del año 2019, donde la polarización ocupa un primerísimo lugar, la separación de los buenos y los malos, ricos y pobres, fifis y chairos, pero también violencia en los enfrentamientos, bloqueos de caminos y carreteras, reclamos airados, en casi doce meses por concluir en los negativos del México que nos toca en suerte todavía habitar y sobrevivir.

Muertos sin ser tomados en cuenta, desaparecidos sin buscar del todo, y más fosas clandestinas sin difusión para no causar discrepancias, entre las instituciones como los derechos humanos, y las instancias gubernamentales que responden que no existe información al respecto de muchos temas.

Vaya que, si tan sólo somos un número en el país que se niega a aceptar que debemos cambiar, cuando otros se han levantado de la segunda guerra mundial, y hoy son potencias que compiten al tu por tu, en todos los ámbitos, y donde sus economías son robustas, a pesar de los vaivenes de los mercados financieros internacionales, que operan los grandes capitales que toman las decisiones más complejas.

Entramos a las últimas tres semanas de un frío otoño por los amaneceres en la Ciudad de México, donde las libertades están acotadas, no agotadas; y se violenta hasta a grupos de vendedores indígenas en pleno zócalo, por mandato e instrucciones de una Jefa de Gobierno insensible, intolerante, alejada de la pobreza y distante de las problemáticas expuestas, en la seducción del poder con fotografías en la Fórmula Uno, pero no en estos actos de discriminación a grupos vulnerables.

Se nos va la vida en gran parte, en hacer los puntales señalamientos de la maldad en el ejercicio del poder político, esos que restarán a la hora de las definiciones, vaya que impactarán en las decisiones de la gente, esa que reclama hoy, y que mañana deberá tener memoria para sus recuentos personales.

Siempre será bueno fijar perspectivas, si estamos mejor con el presente, o el pasado inmediato nos trató mejor, sin partidos políticos o mandatarios de uno u otro color, más bien por al hacer o el quehacer diario, unos cuantos pesos que no compran ni cacahuates a la salida de una función de teatro, obviamente el teatro de la vida, a ese que no debemos entrar en pánico, porque al de actores de reparto no alcanza.

Lo mismo Yucatán se inserta en el horizonte como Oaxaca, Chiapas, Puebla; pero antes está el espacio donde nos movemos en la inquietud diaria de no perder el piso, ese que les cuesta trabajo a los políticos de la Aldea, mientras Campeche no deja de ser ejemplo de maduración y esperanza en los horizontes alternos.

Cada quien sabe para quien trabaja versa un dicho, y otro más completa el cuadro; no hay mal que por bien no venga; así que nos declaramos listos para emprender un nuevo viaje, donde por cierto siempre hay otros que comulgan con nuestros pensamientos.

EN PRIMERA LÍNEA

No robarás es uno de los mandamientos, pero cerca o lejos, en la afinidad o no de la religión que lo tiene como precepto, está la enseñanza desde la niñez en familia.

Asunto delicado lo del embajador de México en Argentina, con nombre y apellidos en la diplomacia hace muchos años, ladrón de un libro que pone en entredicho la edad adulta de servidor público.

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