Taxistas en Carmen, un cáncer terminal

En la opinión de

Por: Mariano Espinosa Rafful

2 de Octubre de 2019 a las 00:00

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Mariano ESPINOSA RAFFUL

Siempre hay otros


Aunque es el mundo un viejo hospital de incurables, la vida en nuestro idilio fue dulce y oportuna…

Emilio Carrere

El sindicalismo está entre el limbo de la desocupación y la calamidad del oportunismo, en ese controvertido sin sentido de falta de rendición de cuentas, extravío de valores de todo tipo, pero además corrupción en las contraprestaciones que debían recibir los socios, que pagan cuotas a las cuales no hay explicaciones convincentes.

Durante los últimos treinta años ha sido un viacrucis interminable que han padecido los afiliados, en ese trabajo de horas y horas sentado, aguantando las inclemencias del tiempo, pero sobre todo la nula transparencia de sus aportaciones a las distintas dirigencias que han pasado por la calle 47, y de las cuales han salido nuevos ricos.

Taxistas al borde de un gran paro en Ciudad del Carmen, han sido ya demasiados millones los que han ido a parar a integrantes de un sindicato que no rinde informes financieros, aquí algunos datos duros.

Un secretario general estuvo cinco años, no quería hacer asamblea, y cuando se le obligó, los socios lo destituyeron y nunca entregó la documentación de su gestión al frente del sindicato, taxistas que han aguantado por años los absurdos de sus dirigentes, quienes llegan con engaños a esos cargos, y después ni ven, ni escuchan, menos aún dan cuentas de su accionar.

Posteriormente se realizó una auditoria y arrojó el faltante de 500 millones de pesos de aquel entonces, no hubo comprobaciones, menos llamadas a juicio, porque no se interponen ningún tipo de denuncias, quedan arropados en la impunidad.

Sabemos que los taxis no funcionan como tales, son colectivos, carcachas la inmensa mayoría de ellos, que en otras ciudades no pasarían las verificaciones de ley, una ley laxa para ellos en Ciudad del Carmen, además de no conocer el pasajero en que unidad está subiéndose, porque no quieren imponer el orden con tarjetones con fotografía de los choferes, identificando a posibles delincuentes, que utilizan las unidades de transporte público de pasajeros para delinquir, eso es un hecho.

Otro secretario general solicitó en una asamblea la autorización de un millón de pesos, para comprar diez concesiones en traspaso del transporte Urbano Municipal, eran diez camiones, se le dio luz verde y nunca compró las unidades, obviamente el dinero desapareció.

Hay de todo como en botica, cada quien tiene sus pecados y nunca le llegan las penitencias, son absueltos, y se placean como si nada hubieran robado al sindicato de taxistas, que a estas alturas deberían tener su propio taller, sus refaccionarias, pero han dilapidado todo lo que ingresa de las cuotas en probable enriquecimiento de esas malas dirigencias.

Los operadores de taxis en Carmen, que no todos, es un cáncer, porque no desean ni quieren modernizarse, menos actualizarse a los nuevos tiempos de las tecnologías, el viejo sindicalismo está caduco, es inoperante, hoy aplica la transparente rendición de cuentas de cara a mejor ejercicio de la función pública, servidores honestos requieren los pueblos, las ciudades, las comunidades que deben permitirse un cambio para bien.

No acusamos ningún recibo de queja, no pretendemos tampoco tapar el sol con un dedo, está en ellos hacer por ese cambio de rumbo en su sindicato, ver por unidades en mejor estado, tarjetones a la vista del usuario, quejas que impliquen sanciones ejemplares a los malos elementos, seguro para el viajero, extintor, cumplimiento de las obligaciones ante el Instituto del Transporte de Campeche, donde la supervisión y verificación de unidades está fallando, son omisos.

Una golondrina no hace verano, menos en el otoño al cual entramos hace unos cuantos días, son tres los que buscan afanosamente dirigir los destinos del sindicato de taxistas en Carmen, esperemos que vean en la actualización de la gestión de sus agremiados, la posibilidad de mostrar un nuevo rostro de los rojos en la Isla al menos.

EN PRIMERA LÍNEA

Dos de octubre no se olvida, es una frase común, recurrente desde nuestra juventud; que ahora se torna complicada en la capital del país, por los grupos anarquistas.

Manifestaciones este miércoles 2 de octubre, donde el centro histórico de la Ciudad de México hace notar desde ayer los preparativos para una violenta marcha más. Lamentable por donde se le vea.

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